Vino y comida rápida?

La comida rápida parece ser un ámbito en el que el vino apenas aparece como una excentricidad, de hecho, una de las escenas más comentadas del film Sideways es cuando Miles, el personaje interpretado por Paul Giamatti, descorcha su Cheval blanc 1961 en un local de hamburguesas.

Pero la realidad es que el disfrute de la comida y el vino tiene como único límite la experimentación y, realmente, a medida que se va probando, uno agradece la versatilidad del vino porque tras algunos intentos las armonías comienzas a aparecer.

En este caso pensamos en los aros de cebolla. Tanto aquellos que son una especia de mezcla que incluye cebolla como aquellos en los que la cebolla está entera y simplemente se reboza y se sirve. El sabor de esta guarnición, presente en el menú de varias cadenas de comida rápida, tiene la paradoja de algún dejo de sal pero generalmente predomina el dulzor que toma este producto al ser cocinado a altas temperaturas.

Por eso y por la necesidad de tener una bebida que cortara la grasa pensamos en vino y no fue difícil imaginarlas con vinho verde portugués. La acidez moderada, las notas de frutos secos y, sobre todo, la ligera efervescencia, así como un retrogusto casi dulzón son una armonía casi perfecta. El Aveleda es una gran selección por tener más cuerpo que varios de sus pares.

Una armonía para descartar los prejuicios que nos impiden disfrutar del vino con algunas comidas y que nos recuerda que, el vino y la gastronomía es, sobre todo, placer.

Artículo de Fernando Franz

Tomado de http://elgourmeturbano.blogspot.com