Un excelente Pinot noir del sur del mundo

Portillo Pinot noir 2018

Pinot noir, la gran uva tinta de la Borgoña, ha tenido un lento caminar fuera de su tierra originaria. Es difícil de cultivar y los primeros intentos en otras zonas productoras no fueron muy satisfactorios.

Todos partieron con la intención de imitar el patrón de producción francés, sin considerar condiciones de suelo y clima diferentes. Fue cuando decidieron buscar otras opciones que las cosas comenzaron a cambiar para bien. Hoy, en ciertas zonas de los nuevos países productores, la pinot noir gana espacio con vinos diferentes a los tradicionales.

Se trata de una uva que madura temprano y gusta de climas fríos. Unas de las primeras bodegas en instalarse en el Valle de Uco, la de mayor altitud en la provincia de Mendoza, fue Salentein, cuyo prestigio se lo tiene bien ganado.

En la línea de vinos varietales la etiqueta Portillo manda. Las opciones son variadas pero la que más me ha llamado la atención hasta ahora, es este Portillo Pinot Noir 2018. No se parece en nada a los borgoñeses, pero guarda la esencia de la uva, con una frutosidad y elegancia que la hace deseable desde que uno descorcha la botella y bebe el primer sorbo.

En un mundo dominado por las cepas recias, especialmente cabernet sauvignon, encontrarse con un buen ejemplar de pinot noir a un precio razonable, es casi un milagro y los milagros se agradecen.

Es un vino sedoso, tremendamente aromático, de frutos maduros y una suavidad que oculta sus 14Cº, con prolongado final y la necesidad de seguir con tra copa de una vez. Si quieren entrar en una nueva percepción, este es el mejor pinot noir para hacerlo sin perecer en el intento.

POTILLO PINOT NOIR 2018
Vino tinto joven
Argentina. Mendoza. Valle de Uco.

Artículo de Miro Popic

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