Santa Carolina Sauvignon Blanc 2018

Santa Carolina Reserva

Un blanco diferente de la zona de Leyda

Las bodegas más antiguas del cono sur de América tienen nombres de santas y de santos. La razón no tiene nada de religiosa. Se debe a que la mayoría de ellas, al igual que en Europa, comenzaron como actividad de monjes en los conventos.

Fueron religiosos los que trajeron la vid para asegurarse el vino para la misa y para la mesa. Hoy es cosa de historia más que de producción y muchos han comenzado a cambiar.

Por ejemplo, Viña Santa Carolina, de Chile, una de las bodegas más antiguas de ese país. Sin abandonar su santidad, han iniciado una renovación de imagen, adaptada a los gustos del siglo XXI.

La nueva línea reserva ahora se llama simplemente Carolina, lo de santa quedó para el paraguas corporativo de la marca. Un nombre más corto y de fácil pronunciación en mercados de habla no española.

Como ilustración lleva un bello perfil de la esposa de Luis Pereira, fundador de la viña en 1875.

Probé el Carolina Sauvignon Blanc 2018 y me encantó. Diferente a lo tradicional que viene de Chile, fresco, menos floral en nariz, notas minerales en boca y una acidez equilibrada que lo hace apto para cualquier ocasión, solo o acompañado.

¿De dónde salen sus propiedades? De la zona de donde proviene: valle de Leyda, cerca del mar, entre pequeñas montañas, suelos calcáreos, neblina matinal, tardes soleadas. Donde vean este nombre, decídanse. Les gustará.

Carolina Sauvignon Blanc 2018. Zona: Valle de Leyda. Precio: medio. Distribuye: Casa Oliveira. Telf.: (0212) 239.82.42

Artículo de Miro Popic

Foto de https://www.instagram.com/carolinawines/

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