3 razones para enamorarse del Port and tonic en 2020

El mundo del buen beber nos ha demostrado una y otra vez en los últimos años que todo es mejor con tónica, pero habitualmente lo pensábamos con vodka y gin. El Port and tonic ha sido para nosotros un amor al primer sorbo y una de las opciones que tendremos muy presentes en este nuevo año.

Propone otra forma de disfrutar el porto blanco.

El porto blanco es un vino interesante, incluso la mejor opción para quien considera muy intensos y complejos los portos ruby y tawny y es triste servirlo solo seco en la sobremesa. Junto con la cantidad adecuada de tónica, se puede convertir en un aperitivo exquisito y refrescante.

Matiza el dulzor natural del porto.

El dulzor del porto blanco tiene unos detalles de miel que en ocasiones pueden resultar muy marcados y allí es justo cuando el contraste con la tónica es perfecto: el resultado no es un porto «rendido» con otro líquido sino una bebida con un perfil de sabores que atenúa el dulzor y hace brillar las notas frutales del fortificado.

Acerca el porto a los más jóvenes.

En muchas ocasiones el porto es visto como un vino de personas más maduras pero la frescura de un cóctel como Port and tonic ofrece una manera nueva y más accesible de disfrutarlo y de despertar la curiosidad para acercarse al mundo de la estrella de los vinos portugueses.

Receta básica de Port and tonic

Ingredientes

  • 2 partes de porto blanco frío
  • 4 partes de tónica fría
  • Piel de naranja
  • 1 rebanada de naranja

En una copa abundante hielo se agrega la piel de naranja y el porto. Después se agrega lentamente la tónica y se revuelve una sola vez de abajo hacia arriba. Se agrega la rebanada de naranja y se sirve.

Oporto blanco

Artículo de Jesús Nieves Montero

Foto de https://www.pexels.com/

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