¿Por qué nos gusta el malbec en Venezuela?

Comienza abril, el mes del malbec y lo celebramos comentando esos puntos de encuentro entre el vino insignia de la argentina y los venezolanos.

Porque encontramos sabores y aromas familiares. Cuando sentimos las notas de canela, clavo y coco que el paso por barrica americana brinda a un malbec hay una innegable similitud con dulces de mucha tradición como el majarete, el perfume de lavanda suele ser fácilmente reconocible al igual que el higo y la ciruela. Si existiera un confort wine para nosotros, ése sería el malbec.

Porque se lleva bien con nuestras comidas. Un malbec de buena acidez es un acompañante perfecto para un domingo de parrilla con los amigos, un malbec con matices menos secos puede combinar perfectamente con un asado negro, un malbec goloso puede compensar la contundencia de un pastel de polvorosa de pollo y esto sólo por dar alguno ejemplos. No hay duda de que el malbec se lleva bien con la mesa venezolana.

Porque es fácil de beber. Y esto no quiere decir que no haya vinos complejos incluso con un potencial de guarda sorprendente, simplemente el malbec tiene un encanto especial que hace que el aficionado que se inicia encuentre vinos ricos, que alegran su paladar mientras que el conocedor puede, al detenerse para disfrutarlo, encontrar detalles muy especiales como la mineralidad y notas de cuero o tabaco no perceptibles al primer momento.

 

Artículo de Jesús Nieves Montero

Foto de http://www.bodegasalentein.com