Pasapalos tradicionales venezolanos y vinos

Los venezolanos, al no haber nacido en un país productor importante de vinos tenemos un raro y estimulante privilegio: combinar las recetas de nuestra gastronomía, que son ricas en combinaciones y matices de sabores, con vinos de cualquier parte del mundo sin el peso de las tradiciones que rigen comida y vino según su región en los países en los que sí hay una producción importante de vinos y por eso aquí te traemos sugerencias con unas de las grandes estrellas de nuestro recetario local: los pasapalos.

Tequeños tradicionales y sauvignon blanc. La masa tradicional de harina de trigo incluso con su habitual punto dulce, la fritura como método de cocción y el relleno de queso hacen que lo ácido y refrescante sea una prioridad al momento de buscar una armonía por lo que un sauvignon blanc joven y directo sea una excelente alternativa. Ya para las variaciones con chocolate un porto puede ser alternativa mientras que los rellenos grasos como de chistorra pueden pedir un merlot o un tempranillo.

Huevos de codorniz con salsa rosada y cava. Un clásico entre clásicos y aunque los puristas, especialmente los de origen italiano, piensen que la combinación de mayonesa y ketchup es una aberración este pasapalo sigue vigente tras décadas en las fiestas venezolanas. La efervescencia del cava y esas notas casi austeras de sus uvas autóctonas hacen del rey de los espumosos españoles una gran compañía para está excentricidad criolla.

Ciruela pasa envuelta en tocineta. Antes de que la generación que espera en sus celebraciones estaciones de arepas, cachapas, tacos, sushi y chupe alcanzara la mayoría de edad, uno de los puntos altos en las fiestas venezolanas era este sencillo, sabroso y graso bocado en el que una pequeña tira de tocineta cocida envolvía el fruto seco y se servía atravesado por un mondadientes. Todavía hay nostálgicos que lo sirven y es momento de servir un merlot con leve paso por madera para acompañar el sabor y la sensación untuosa del bocado.

 

Artículo de Jesús Nieves Montero