Nociones básicas para servir vino en una cena y lucirte en el intento

Conocer algunas generalidades sobre el vino es fundamental para nuestra vida social e incluso laboral (lo bien que puede quedar delante de sus clientes o de sus jefes demostrando sus conocimientos sobre el tema). Ahora bien, tampoco es imprescindible que sea un experto. Con saber desenvolverse con cierta soltura es suficiente

Orden de servicio de los vinos

Por su color: se sirven antes lo blancos que los tintos.

Por su edad: se sirven los más jóvenes y luego los más añejos.

Por su sabor (cuerpo): primero se sirven los más suaves (de menos cuerpo) y luego los más intensos (de más cuerpo).

Por su contenido en azúcar: primero se deben servir los más secos y luego los dulces.

Maridaje: qué vino y qué alimentos combinar

  • Al igual que el menú va ganando intensidad, los vinos deben ir acompañando este “incremento” de sabores más suaves a sabores más elaborados o fuertes.
  • Los vinos blancos suelen acompañar a los pescados y mariscos (y algunas carnes blancas). Los vinos tintos maridan bien con las carnes rojas. Los vinos dulces a los postres (y algunos se sirven también como aperitivo).

Apertura de la botella de vino

  • La botella de vino siempre debe estar apoyada sobre la mesa. Olvídese de poner la botella entre las piernas o cogerla en brazos, como si fuera un niño.
  • La botella no se mueve, se mueve o gira el sacacorchos.
  • Una vez abierto se limpia la boca con una servilleta o trapo limpio.
  • Una buena opción es servir en una copa, que desecharemos, un poco de vino para limpiar la boca y el cuello, y sacar los pequeños restos que pudieran quedar en este tramo de la botella.
  • Es bueno dejar que el vino se airee un poco.

Temperatura de servicio

Los vinos blancos jóvenes y ligeros, bien fríos, entre 6º/8º C.

Los vinos blancos de cuerpo medio, aromáticos, fríos, entre 8º/10º C.

Los vinos blancos de cuerpo y con madera, medianamente fríos, entre 12º/15º C.

Los vinos espumosos  bien fríos, entre 6º/8º C.

Los champagnes, fríos, entre 8º/10º C.

Los vinos rosados bien fríos, entre 6º/8º C.

Los vinos tintos jóvenes, ligeros, afrutados, medianamente fríos, entre 12º/14º C.

Los vinos tintos de cuerpo medio, entre 15º/16º C.

Los vinos tintos de cuerpo, estructurados, tánicos, a 18º C.

Los vinos dulces y licorosos, medianamente fríos, entre 12º/14º C.

Cómo servir el vino

  • No se llenan las copas hasta el tope. Se deben llenar un tercio, aproximadamente, del tamaño de la copa (cantidad variable en función del tamaño de la copa).
  • En el caso de los blancos se puede servir menos cantidad para mantener su temperatura ideal, que debe ser muy fresca. Es mejor servir más a menudo.
  • No se apoya la botella en la copa para servir.
  • Si se cambia de vino, se debe cambiar de copa. (o al menos darle un pequeño enjuagado con agua). No es correcto mezclar sabores.

Disfrutar el vino

  • La copa se toma por el tallo, para evitar variar la temperatura del vino.
  • Si el vino es añejo (una gran reserva, por ejemplo) es bueno decantarlo (pasarlo a un recipiente para eliminar impurezas y posos).
  • Se puede hacer una comida en su totalidad con cava o espumoso. Costumbre muy poco extendida.
  • Si se utiliza un solo vino para toda la comida, hay que elegir un vino intermedio que vaya con todo el menú (ni demasiado joven ni demasiado viejo-
  • No haga gestos de experto en la mesa (indicado solo para las catas). Como mover constante la copa girando su contenido, metiendo la nariz en la copa, paleando de forma sonora y gestos por el estilo.
  • Si le dan a probar el vino, antes de servir al resto de los comensales, diga sinceramente lo que le parece. No es bueno disimular ante un vino de mala calidad o que puede estar dañado. El resto de comensales se lo agradecerán.
  • Si le gusta saborear el vino después de terminada su comida, pida que no le retiren la copa a la hora de los postres.

Tomado de https://www.protocolo.org