Mis pastas favoritas y el vino

Muchas horas como cocinero aficionado me han obligado a cambiar mi respuesta a una de las preguntas que más he tenido que escuchar en los últimos años: ¿cuál es tu comida favorita? Entonces termino por responder cosas que sé preparar y me gusta cómo quedan y he venido relegando las pastas porque no las hago en casa, así que, entre otras cosas, estas notas son una reivindicación a mi gusto por la pasta. A continuación, mis pastas favoritas y el vino!


Tortellini in brodo.

Ese caldo tan delicado, transparente y las piezas de pasta rellena flotando me parece que tiene un aire poético y que necesitan la sutileza cítrica de un sauvignon blanc. Aparte me encanta el contraste del frío del vino con lo cálido del caldo.

Ravioli relleno de auyama.

Tradicionalmente esta pasta rellena, aparte de la calabaza, lleva galletas dulces molidas y frutos secos (o galletas con esencia de licor de frutos secos) y la aprendí a comer sólo bañada en mantequilla aromatizada con salvia. Para mí siempre será un plato para que un chardonnay traiga esas notas de manzana y sea la entrada de un menú goloso.

Fettuccine al pesto.

Lo que más me gusta del pesto para armonizar es que se trata de una salsa engañosa. Uno vez ese verde intenso de la albahaca (o la espinaca, que a veces utilizo) y piensa en blancos, pero el queso, los piñones (o nueces, que a veces utilizo) y la pimienta, crean una complejidad de sabor diferente. Por eso, me gusta explorar entre los tintos y pinot noir sin demasiada complejidad siempre me ha resultado buena opción.

Gnocchi cuatro quesos.

Cortar entre la crema de la salsa siempre es la meta en esta armonía, así como darle frescura a un plato de mucho sabor por eso me gustan las burbujas y un cava suele aportarme lo que necesito en estos casos.

Pappardelle al ragú.

Cuando como pastas con salsas rojas suele pensar en tintos italianos o en un merlot pero cuando se trata del ragún hago una excepción. Sea de carne de res o de cordero, ese guiso denso en el que la muy larga cocción hace que todos los ingredientes se fundan me encanta con un cabernet sauvignon con paso por madera, me parece que es una de esas armonías para repetir y no levantarse de la mesa.

Artículo de Jesús Nieves Montero

Síguenos en nuestras redes sociales