La rica gama cromática de los vinos blancos

El vino blanco, que muchas veces se describe como vino sin color, se obtiene por lo general de la fermentación de los hollejos. Esta descripción no es del todo correcta. La tonalidad de los vinos blancos puede abarcar una amplia gama que va desde verde pálido hasta el amarillo oro, pero es más difícil de percibir por el ojo humano que el espectro de los colores azulados.

El vino blanco normalmente esta compuesto por una mezcla de pigmentos vegetales verdes y amarillos. Estos fenoles se encuentran no soló en el hollejo sino también en la pulpa de las uvas blancas, de ahi que incluso vinos blancos que no han sido macerados con los hollejos tengan cierta cantidad de pigmentos.

El mayor potencial de color lo poseen las uvas de color purpura o gris-rosáceo. La responsable de los tonos verdosos o rojizos de los vinos es una composición química divergente de las sustancias colorantes usuales.

Tomado de “El Vino” por André Dominé