La armonía perfecta entre vinos y embutidos

Artículo tomado de: www.cocinayvino.com

 

 

Si tienes una visita en casa a media tarde o antes del almuerzo y no sabes qué ofrecerle, te recomendamos una tabla de embutidos servida con varios tipos de pan. Combinados con el vino adecuado, será un aperitivo muy elegante, completo y con toda la fuerza de los sabores mediterráneos.

En maridaje con jamones

Si ofreces un jamón dulce, te recomendamos servirlo en lonjas enroladas, como si de cilindros se tratara, dispuestas en una fuente blanca apuntado todas hacia el centro, donde podrás colocar unos tomatitos cherry con unas hojas de albahaca o de perejil para decorar. O, quizá, en una tabla de madera, como en la foto de arriba, junto a otro embutido y un adorno con perejil para brindarle un toque fresco. Combinará a la perfección con un vino blanco con un bouquet olfativo no muy intenso, con burbujas. Un lambrusco blanco sería una buena opción.

Si ofreces jamones salados, como el ibérico o el serrano, acompáñalos de un vino tinto con un buen bouquet olfativo, no muy tánico, con buena suavidad y estructura. Normalmente estos productos provienen de España y su sabor es pronunciado y de gran persistencia en el paladar, lo que combina bien con tintos robustos ibéricos, como los rioja, o con otros con la cepa cabernet sauvignon. Puedes presentar el jamón salado en una tabla de madera, las lonjas dobladas a la mitad, dejando un huequito en medio, de modo que, al ponerlas sobra la tabla, se vean como ondas. Decora con uvas negras, que también le darán un toque muy sabroso al combinarlas en el paladar.

Compañero ideal del salami

También podemos poner en nuestra mesa salami, un embutido que es mezcla de carnes de vacuno y porcino sazonadas, posteriormente ahumado y curado al aire. Está muy condimentado, por lo que su sabor impregna el paladar, por ello es conveniente acompañarlo con un vino tinto que haya pasado en barrica más de un año. Es similar al salchichón y al fuet (o espetec), por lo que esta recomendación también aplica para ellos. Un buen modo de presentarlos es en rodajas, formando una especie de rueda en un plato o bien en una fuente plana y redonda de madera.

Entre vinos y embutidos, el turno del chorizo

El chorizo, hecho a partir de carne de cerdo, es muy graso, por lo que se suele acompañar de vinos con una marcada presencia de taninos, con mucho cuerpo. Sugerimos la misma presentación que el salami, salchichón y el fuet.

Si quiere completar la mesa, puede servir almendras. Lo ideal es que sean crudas y que se hayan pasado un poco por la sartén para freírlas, con una pizca de aceite de oliva. Al colocarlas en el plato, ponga un poco de sal sobre ellas. Tendrá el toque perfecto.