Descubren vino de carácter milenario

Por: Michele Lagalla
Artículo tomado de: www.cocinayvino.com

Es bien conocido que el vino ha estado presente en la historia de la humanidad desde tiempos inmemoriales; que ha sido una bebida fuente de inspiración y grandes momentos. Sin embargo, se desconoce el instante histórico de su nacimiento. Recientemente, un grupo de investigadores descubrió algo que alarga su extensa trayectoria.

Miles de años sirviendo vino

Anteriormente, el registro más antiguo conocido de la existencia del fermentado de uvas databa del año 5400 a. C., en la época del neolítico. Se trató del hallazgo de una vasija que contenía residuos de vino. El recipiente fue encontrado en un poblado de los montes Zagros, lugar que actualmente corresponde a Irán e Irak. Pero, ahora, un grupo de arqueólogos dio con una jarra de barro que data de hace más de 8.000 años. Esto representa un antecedente cercano a entre 600 y 1.000 años más que el pasado descubrimiento.

Las jarras de barro se encontraban en ruinas cercanas a la capital de Georgia, Tbilisi. El hallazgo se hizo a 50 kilómetros de la ciudad, específicamente en los poblados de Gadachrili Gora y Shulaveris Gora. Los científicos identificaron la presencia de ácido tartárico, un compuesto surgido de la uva al elaborar vino. Además, algunos recipientes estaban adornados con dibujos y pinturas del fruto utilizado como materia prima del líquido.

Los signos químicos eran evidentes en ocho vasijas. La más vieja, según el equipo encargado del estudio, es de aproximadamente del 5980 a. C. En la actualidad, en el país euroasiático aún se elaboran vinos en jarrones similares a los encontrados.

Parte de la cultura

“Creemos que este es el ejemplo más antiguo de la domesticación de una vid eurasiática, de crecimiento salvaje, únicamente para la producción de vino”, comentó Stephen Batiuk, investigador de sociedades del Medio Oriente y de la Universidad de Toronto.

Por otro lado, resaltó la importancia de este período histórico en la propagación de la bebida y dijo que la viticultura tuvo un papel fundamental en el estilo de vida de las sociedades de aquel entonces. “La cerámica, que era ideal para procesar, servir y almacenar bebidas fermentadas, se inventó en este período, junto con muchos avances en arte, tecnología y cocina”.

Agregó que el vino es fundamental para la civilización tal como la conocemos en Occidente. “Como medicina, lubricante social, sustancia que altera la mente y mercancía altamente valorada, el vino se convirtió en el foco de cultos religiosos, farmacopeas, cocinas, economías y sociedades en el antiguo Cercano Oriente”, concluyó el arqueólogo.

El hallazgo solo es una muestra más de que el ser humano ama el vino. Que forma parte innegable de su vida y que así ha sido desde sus antepasados más lejanos.