BUEN BEBER: ESTANCIA MENDOZA

 

Tomado de: Revista Todo en Domingo

Artículo escrito por: Miro Popic

 

La producción de vino argentino se concentra en la provincia de Mendoza, que, a su vez, tiene distintas zonas; las más elevadas se encuentran en Tupungato, con una cadena montañosa conocida como Cordón de Plata, que arroja uno de los mejores paisajes de viñedos, especialmente cuando la nieve cubre los picos andinos. Ese es el escenario que se ve en los precios de Estancia Mendoza, una viña modesta pero pujante, que busca un sitial mejor entre los vinos de su país. Aquí nos llegan los vinos más económicos que compiten en el segmento del caldo cotidiano, de mesa, para copeo o bien para situaciones sin mayores compromisos que pasarlo bien. En su favor afirman que se encuentra entre las cinco mejores bodegas argentinas.

Para romper con la rutina mendocina dominada por malbec, en Estancia Mendoza tomaron el camino de los bivarietales con combinaciones como cabernet/malbec,  merlot/malbec en los tintos y chardonnay/chenin blanc en los blancos. Lo más importante cuando se trata de vinos de diario es que sean bebibles y aceptables al paladar, y estos lo son. Si están bien hechos, cumplen con su cometido, más allá de puntajes y medallas que uno pocas veces entiende. Lo ayuda el hecho de que un varietal compensa las carencias del otro o bien fortalecen su estructura, logrando en su combinación poco ortodoxa un equilibrio en boca que es lo que uno necesita, sobre todo ante preparaciones sin complejidades, como una buena arepa con asado negro.