3 mitos sobre la armonía de comida asiática y vinos

Compleja y extensa como el territorio que abarca, la gastronomía asiática muchas veces es un enigma en sus aromas y sabores y, por lo tanto, un reto al momento de pensar en armonías con vinos. Por eso repasamos (y desmontamos) algunos mitos para que disfrutes en tu próxima incursión de placer por los platos del Lejano Oriente.

Es mejor olvidarse del vino y optar por cerveza.

Esto es parcialmente cierto si consideramos, sobre todo, los sabores picantes de algunas gastronomías como la de Sichuan que realmente requiere de la bebida que acompaña algo que aplaque esa sensación intensa. Pero aparte de esas excepción, buena parte de los platos más conocidos pueden armonizarse con vino.

La salsa de soya arruinará el vino.

Lo primero que hay que decir es que lamentablemente hay salsas de soya de muy baja calidad que, efectivamente, tienen un contenido de sodio tan alto y dejan una impresión salada tan fuerte que inmediatamente saca sabores metálicos de los vinos tintos; sin embargo, la clave es, entonces, optar por un producto de calidad. El otro aspecto es la cantidad de salsa que uses: si estás disfrutando un delicado roll de pesca blanca con un sauvignon blanc, puede que sientas la tentación de remojar brevemente cada pieza del rollo en soya, pero debe ser un paso muy breve para que la soya no opaque el vino

Básicamente sirven vinos blancos.

Basta pensar en las preparaciones con carne y las cocciones con salsas de pescado o de ostras para saber que los vinos blancos sólo sirven para determinados platos. Tintos especiados como malbec o syrah pueden acompañar numerosos platos que incluyen los populares arroces fritos e incluso el pato laqueado (aunque en este caso un pinot noir podría ser de utilidad). Mención aparte merecen los vinos rosados que pueden ofrecer el balance perfecto cuando se trata de platos levemente picantes. Además, varios platos de la cocina asiática, del sashimi a los estofados, pueden encontrar buena armonía en espumosos blancos y rosados.

Artículo y foto de Jesús Nieves Montero

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