¿Alguna vez te preguntaste por qué el vino mejora con los años?

Hoy te contamos las razones científicas detrás de la afirmación de que el vino añejo sabe mejor. Un asunto de química!

En las etiquetas de las botellas de vino siempre hay tres informaciones clave: cepa, lugar de elaboración y año en que se embotelló, justamente ese último dato es el que nos dice si se trata de un delicioso vino añejo.

¿Te preguntaste alguna vez por qué el vino añejo supuestamente sabe mejor? La respuesta está en la ciencia detrás de los procesos químicos que ocurren en el vino con el tiempo, además de cómo este es captado por nuestros sentidos.

Una vez que se produce el vino, ocurren una serie de reacciones químicas entre compuestos conocidos como compuestos fenólicos que con el tiempo van cambiando la textura y acidez del vino influyendo en su aroma y sabor.

Los más importantes de estos compuestos son los taninos que proceden de las zonas más sólidas de las uvas como su piel y pepitas, además están presentes en la madera donde suele almacenar el vino antes de ser embotellado.

En un vino joven, los taninos hacen que tenga un sabor más amargo pero con el tiempo su concentración en el gusto disminuye haciéndole así más dulce, teniendo también un efecto que permite que el vino desarrolle su tan particular aroma al reaccionar con el alcohol presente.

Los taninos también son preservantes naturales y fungicidas que ayudan a que un vino permanezca en buenas condiciones por varias décadas, siempre y cuando se almacene de forma correcta, ya que humedad o temperaturas altas provocan una oxidación que arruina el vino.

En un vino maduro, los receptores de sabor y tacto de la boca se benefician al entrar en contacto con los taninos permitiendo que el vino se sienta agradable tanto en la lengua como en como también en encías y todo el paladar.

Los compuestos fenólicos y en especial los taninos tienen mayor presencia en los vinos tintos y no son tan importantes en los vinos blancos y, dependiendo de la cepa hay un equilibrio mayor o menor entre estos químicos, azúcar y agua.

No todos los vinos saben mejor con el paso de las décadas, según la cepa y el proceso realizado en la producción el momento en que un vino sabrá mejor varía bastante, esto se mide utilizando la llamada Ley Coates de maduración, el que generalmente está entre los 9 y 20 años.

Ya sabes cuál es la razón científica por la que nuestros sentidos perciben que los vinos añejos tienen un mejor sabor y aroma.

Artículo de Isabel Valenzuela

Tomado de https://www.vix.com/es/ciencia/178863/la-ciencia-responde-por-que-el-vino-anejo-sabe-mejor

Foto de Emanuel Feruzi