8 armonías de vinos espumosos y comidas

Las burbujas no solo son para celebrar, ya que ofrecen una buena variedad de armonías con diversos platos. Aquí algunas de las comidas que  Esnobismo Gourmet recomienda acompañar con espumosos para lograr momentos memorables en tu paladar:

No. 1. Quesos. Hay quesos que no fallan nunca. Son los blandos y semiduros, como Gouda y Gruyere, o el brie, mozzarela de búfala y quesos cremas en general.

No. 2. Frutas secas. De avellanas a almendras, de damascos turcos a higos, brevas y pistachos, todos combinan bien con los espumantes.

No. 3. Fiambres. Una buena lámina de jamón crudo, bresaola o lomito de cerdo, le viene como anillo al dedo a los espumantes. Servilos con pan fresco o tostadas de pan nergro.

No. 4. Pescados. Nunca con pescado de río, como el pacú o dorado. Sí con una corvina, un lenguado o unas trillas. Nada de preparlos con salsas pesadas.

No. 5. Sushi. Pocas comidas van tan bien con todo tipo de espumantes como el sushi. La ligera gratitud del salmón, el atún o el lenguado encuentran en la acidez de los espumantes un contrapunto preciso.

No. 6. Ensaladas. Rúcula y radicheta van de primera, también sus combinaciones con parmesano, portobelos, de paltas y tomates cherries. Todo, condimentado con oliva y unas gotas de aceto.

No. 7. Postres. Helados, cremas y bombones. ¿Quién dudaría de un buen helado de dulce de leche, o de una cheescake a la hora del espumante? En materia dulce, los postres siembre combinan bien.

No. 8 Ostras. Hay algo profunda y perturbadoramente sensual en la armonía entre ostras y vinos espumosos. Las texturas y las temperaturas se combinan y se potencian y el placer es total