6 vinos que no me pueden faltar en Navidad

Nadie puede negar que el corazón de las celebraciones es el cariño de familiares y amigos cercanos, pero no hay duda de que compartir un buen vino es parte de la experiencia y aquí comparto una lista muy personal que trato de cumplir cada año desde hace una década.

Pinot noir.

Sé que en varias ocasiones habrá más carnes blancas que de costumbre, pero como soy fanático entregado al vino tinto, busco el que mejor le queda: un pinot noir. Su delicada acidez acompaña perfectamente estas carnes incluso si tienen alguna salsa cremosa o una reducción con base en vino. Realmente es necesario.

Syrah.

A veces cambio por malbec, pero realmente es mejor un syrah y esto tiene que ver con la cantidad de especias y combinación de sabores que hay en varios de los platos navideños, comenzando por la hallaca. Un syrah con un leve paso por madera termina por ser útil y versátil.

Cava / champagne vintage.

Es el vino de recibir el Año Nuevo, es el descorche que es bonito compartir, que incluso en épocas difíciles alimenta la ilusión de los nuevos proyectos y objetivos de esos 365 días que comienzan, es en sí mismo un rito de paso.

Espumoso sencillo.

Desde hace unos años mi madre busca siempre los días 1ero de enero servir arepas con pernil o pollo asado y lo acompañamos con un espumoso sencillo porque ella disfruta agregarle o bien jugo de naranja o en algunas ocasiones una cucharada de sorbete, y he de admitir que ha tenido éxito con uno de guanábana. 

Porto.

Las sobremesas desde el 24 me gusta mucho hacerlas con tabletas de chocolate con frutos secos y porto, es una combinación cálida para el clima generalmente frío que hay en Caracas y aparte es una de esas armonías sofisticadas y de muchos matices. Además, el porto, incluso un tawny sencillo, suele sobrevivir perfectamente del 24 al 31.

Espumoso rosado.

En casa, las tradiciones gastronómicas navideñas llegan hasta el Día de Reyes y aunque hemos hecho intentos interesantes para armonizarla con ron o con cerveza artesanal y los niños y mi padre toman chocolate caliente, prefiero siempre volver al espumoso rosado, lo que aparte me permite no quedarme sólo en la rosca tradicional sino busca una que tenga algo de chocolate. Ese descorche me recuerda que ya debo arrancar el nuevo año.

Artículo de Jesús Nieves Montero

Foto de https://www.instagram.com/cavesvilarnau/

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