4 irresistibles razones para seguir tomando vino

En ocasiones la aparición de nuevas opciones y tendencias en el buen beber hace que demos por descontado el vino pero aquí tienes algunas de las razones por las que siempre debes volver al vino

Es una manera divertida de aprender. No hay forma más entretenida de estudiar geografía o historia que frente a una botella de buen vino. Frente a una copa de Vilarnau puedes descubrir los secretos del Penedés ese enclave tan particular de Cataluña mientras que con una copa de Portillo Malbec puedes descubrir la tradición vinícola argentina que se remonta a la llegada de los conquistadores.

Es una manera económica de viajar. Aparte de sabores, aromas y textura, el vino te ofrece la posibilidad de transportarte a su lugar de origen, paisajes en los que un suelo, un clima y una gente muy especial trabajaron para que tuvieras en copa lo que degusta. Haz la prueba con un Rioja o un vino chileno y disfruta la travesía.

Hay comidas que lo necesitan. Imagina la parrilla con tus amigos sin vino. ¡No es sólo cuestión de maridaje, es cosa de compartir! Un buen tinto es capaz de acompañarte desde que comienzas a encender la brasa, cuando puedes disfrutar un varietal, ligero y sin madera, hasta cuando vas a servir y es momento de buscar un vino más robusto.

Es bueno para tu salud. Cuando el vino se toma con moderación, una o dos copas al día, es capaz de aportar a tu organismo antioxidantes que son muy importantes en tu vida diaria como también como elemento anti-envejecimiento gracias a una sustancia llamada resveratrol que se encuentra generalmente en los tintos.

Artículo de  Jesús Nieves Montero