3 mitos de la guarda de los vinos

Uno de los procesos que puede entusiasmar al amante del vino es el de guardar en su cava personal botellas para que se desarrolle y ofrezcan un mayor placer tras algunos años. Si bien cuando esto sucede efectivamente es una de las grandes experiencias de la vida, al final se trata de rarezas y muchas veces termina en un descorche decepcionante, por eso aquí compartimos algunos mitos que hay que entender.

Cualquier vino mejora con el tiempo de guarda.

Totalmente falso, basta decir que se calcula que en la actualidad no más del 1 o 2% del vino que se produce está pensado para desarrollarse en botella, el resto está listo para beber. Así que es mejor seleccionar con cuidado las botellas que se quieren someter a guarda.

Es perfecto tener alguna botella guardada para una gran celebración.

Esto es controversial pero las realidades son dos: como se explicó anteriormente solo algunos vinos mejoran con el tiempo y a eso hay que sumarle simplemente que la vida es corta. Es mucho mejor abordar este tema desde la célebre frase de la película Entre copas (Sideways): cuando hay una botella suficientemente especial no hay que esperar una ocasión específica para descorcharla, el hecho de abrirla hace especial cualquier momento.

Mantener la botella guardada con todas las previsiones asegura que el vino se desarrollará.

La realidad es que todos tratamos de cuidar que las botellas no estén expuestas a luz directa, a vibraciones, a temperaturas extremas ni a humedad demasiado variable, pero el vino está vivo y reacciona diferente en relación con el tipo de uva, la región, la añada e incluso el método de producción. Además, con la aparición cada vez más frecuentes de los vinos que se catalogan como “bombas de fruta”, muy intensos y voluptuosos, se abre un capítulo de vinos impresionantes en sus primeros dos o tres años pero que decaen demasiado rápido, de forma que aquel malbec argentino o syrah asutraliano que tanto placer te dio que compraste varias botellas puede no ser buen candidato a tu nevera o sitio de guarda, disfrútalo mientras pueda producirte esa sensación voluptuosa que tanto disfrutaste.

Artículo de Jesús Nieves Montero

Foto de @ladyk_rose

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