3 cosas que nunca te dijeron sobre el maridaje con vinos

El buen vino es capaz de potenciar tus platos favoritos pero a veces encontrar un maridaje puede ser un dolor de cabeza así que te ofrecemos algunos tips para que no te estresés y disfrutes.

Está bien equivocarse. No quiere decir que no hay errores o que disfrutarás de las combinaciones que no han sido felices, como cuando serviste con ilusión ese potente cabernet con un delicado lomo de cerdo con manzanas. ¿Qué puedes hacer en una situación así? Primero acepta que te equivocaste, luego descorcha un vino blanco o toma tu comida simplemente con agua, disfruta luego el cabernet con alguna picada sencilla y, sobre todo, aprende que esa combinación no funciona. Habrás disfrutado y aprendido.

La textura también cuenta. No sólo armonizas sabores y aromas sino también texturas. Por ejemplo, una salsa muy cremosa necesita o bien un vino ácido que compense esa textura o un vino tal que proponga él mismo un carácter cremoso e intensifiquen la sensación. No dejes de tomar en cuenta la textura al momento de hacer las combinaciones.

No existe una combinación perfecta y única. Se dice que las bodegas de Rioja han pasado décadas buscando en sus tintos aquél que mejor acompañe las famosas chuletillas de cordero a las brasas con sal y romero como único condimento y, efectivamente, un buen rioja puede combinar con ellas pero: ¿sabías que la variedad tempranillo, base de los riojas, puede llevarse muy bien con algunos platos de comida mexicana incluso los ligeramente picantes? Así por cada “maridaje perfecto “ que leas en un manual podrás encontrar en otras publicaciones o tú mismo al ir experimentando armonías alternativas y deliciosas así que nunca creas en la idea de una armonía perfecta, prueba una y otra vez. ¡Salud y buen apetito y provecho!

Artículo de Jesús Nieves Montero