3 cambios en las botellas de vino que debes disfrutar

Aquí te contamos tres cambios en las botellas y empaques del vino que puede que al principio te desconcierten pero que vale la pena que entiendas y disfrutes cuando lo encuentres en el camino.

Tapa de rosca. Aunque nos acompaña desde hace algún tiempo todavía hay personas que, por desinformación, la asocian con vino de baja categoría y, por lo tanto, barato. La realidad es que hay por lo menos dos tipos de razones por las que la tapa de rosca es una solución perfecta. La primera es técnica, la tapa de rosca se coloca en vinos que no necesitan ningún tipo de desarrollo en botella, por lo tanto, requieren estar totalmente aislados del oxígeno y sólo este tipo de cierre de la botella puede asegurarlo. La otra es que se usa para conservar la calidad precio de un vino: el corcho cada vez es más costoso y eso se nota en los precios pero en algunos vinos es indispensable porque su porosidad permite el ingreso de mínimas cantidades de oxígeno indispensable para que el vino afine algunas de sus cualidades pero: ¿tiene sentido pagar por un elemento que lo que puede es dañar tu vino? La respuesta es no, en las bodegas lo saben y por eso verás tapas de rosca.

Bag in box. No es lo mismo que vino en envases tetrapak o tetrabrik porque si bien externamente verás una caja, dentro contiene una bolsa que tiene bastantes ventajas, entre las que destaca que a medida que lo sirves de su dispensador la bolsa comprime el vino restante y reduce el aire por lo que lo que va sobrando no se oxida y puede durar más que un vino que descorchas. Además, los materiales del vino en presentación bag in box son más ecológicos que el vidrio por lo que en algunos lugares de Europa son cada vez más buscados.

Lata. De un tiempo a esta parte puedes encontrar vinos en lata y seguramente te has preguntado sí no han ido demasiado lejos las bodegas al utilizar este tipo de envase para tu vino. Incluso hay algunas personas que tienen preocupaciòn sobre la interacción de la acidez del vino y la lata. Sin embargo, este envase se ha diseñado para vinos de muy alta rotación, muy frescos, por lo que no existe ningún tipo de peligro para la salud y, además, son una solución práctica cuando se quiere llevar al vino a la playa o a un picnic al aire libre cuando lo que menos se quiere es tener la obligación de llevar utensilios como el sacacorchos.

Artículo de  Jesús Nieves Montero