3 armonías de vinos y arepas

Una de las ventajas de haber nacido en un país no productor de vinos es tener la posibilidad de armonizar nuestros grandes platos con vinos de distintas partes del mundo y hablar de la arepa y sus rellenos es adentrarse en un verdadero territorio de sabor, así que compartimos contigo nuestras recomendaciones de maridaje con rellenos clásicos de nuestro pan de maíz ancestral.

Pernil y pinot noir. La pierna trasera de cerdo asado, cortada en lonjas, recalentada en plancha y acompañada por rebanadas de tomates es uno de los rellenos más tradicionales para la arepa: el sabor y la untuosidad del cerdo necesitan acidez para ser más disfrutables y el pinot noir puede convertirse en un compañero perfecto. Alternativa: merlot con breve paso por barrica.

Reina pepiada y sauvignon blanc. Todo en esta arepa pide vino blanco y ácido. El pollo, la mayonesa y el aguacate recuerdan con su cremosidad lo pertinente de tener a mano una copa y cuando se piensa en sauvignon blanc es para matizar con las notas cítricas la voluptuosa combinación de la reina. Alternativa: cava brut.

Carne mechada y tempranillo. Los pimentones y el tomate que generalmente se agrega a las hebras de carne ofrecen una complejidad en la que salados, dulces y ácidos contrapuntean en cada bocado. Además, lo aromático de este relleno encuentra buena sintonía con las notas de frutas rojas y tierra mojada de los vinos elaborados con tempranillo. Alternativa: cabernet sauvignon con paso por barrica.

Un último comentario: recuerda que por el sabor relativamente neutro de la arepa ésta puede funcionar como un factor de equilibro cuando el vino que elijas tenga una impresión muy fuertemente en boca o tenga un importante volumen alcohólico así que no dejes de crear tus propias combinaciones.

Artículo de Jesús Nieves Montero